Ante todo, un esteta. La búsqueda de la belleza, natural y artística, condiciona y caracteriza todo su trabajo. Su talento reside en la capacidad natural de interpretar de forma absolutamente personal la magia que desprende la belleza en su totalidad.
Dotado de una gran técnica e inspiración creativa, posee además una habilidad característica: saber equilibrar con elegancia e inteligencia el cuidado por la perfección estética y el respeto por el estilo personal.
Poliédrico, versátil, sensible. Adora experimentar nuevas sensaciones y explorar los remotos ámbitos de la fantasía. Amante de las formas simples y cuidadas, que realiza con amor y precisión, Davide Diodovich se distingue por la atención al estilo instintivo e inesperado. Ese toque intencionadamente casual, que confiere personalidad y envergadura a la definición del estilo, se convierte en la marca característica por la que es apreciado en el mundo de la moda y de la fotografía.

La pasión de Davide Diodovich por su trabajo se remonta a su infancia, a sus raíces familiares. Ya de niño le encantaba pasar las tardes en la tienda de su tío observando, casi como hechizado, los movimientos coreográficos de sus manos.
Constancia, pasión y determinación son las virtudes que le han permitido transformar su sueño en realidad. Se marchó de Loreto para irse a vivir a Londres y acudir a la Vidal Sassoon School, donde destacó de inmediato por su talento y actitud cosmopolita. Después de haber trabajado en toda Europa como director artístico de la Vidal Sassoon Academy, participa en importantes producciones publicitarias y cinematográficas como Nirvana, de Gabriele Salvatores. El paso siguiente lo da en el mundo de la moda: trabaja en los desfiles de Milán, París y Nueva York, y colabora con famosos fotógrafos y revistas internacionales. Concibe el estilo de personajes de espectáculo, italianos y de otros países, y sigue las campañas publicitarias de importantes marcas de lujo.

En 2011 crea y dirige ATELIER THE STUDIO, un lugar que es mucho más que un salón de belleza. Un establecimiento único y especial en el que Diodovich acoge a sus clientes, a menudo internacionales, que vienen incluso de fuera de Italia para dejarse mimar por sus manos expertas.
Davide Diodovich es un soñador y un trabajador tenaz e incansable, locamente enamorado de su oficio.